Noviembre
01.12.2017

 

Vecindario tranquilo

Noviembre suele llegar demasiado tarde. Viajamos hasta aquí a tientas, sin planear el camino. La energía acumulada durante el verano nos ayuda a remontar las pendientes de septiembre, descendemos por octubre en punto muerto y la inercia nos lleva, cada vez más despacio, hasta detenernos aquí. Noviembre es el lugar en que paramos cada otoño para tomar conciencia de nuestros sinsentidos.

Durante 364 días damos la espalda a la muerte. Sólo en una fecha,  el primero de noviembre nos asomamos tímidamente al precipicio. En la última década hemos sido testigos de cómo el día de difuntos cedía su espacio a la noche de Halloween. Hoy, básicamente, las floristerías cambian las rosas por crisantemos y las abuelas friegan sus panteones, no vayan a decir los vecinos. El resto, con suerte, encontramos un minuto para recordar a los que marcharon.

Lo anuncia la tele, faltan sólo unas semanas para que  se instale el desenfreno. En cambio, noviembre es gris, canoso, reflexivo, un rayo tenue de lucidez antes del caos. Sí, seguramente ese contacto superficial con la muerte nos inspira a mirarnos dentro. En estos días intentamos separar lo trascendente de lo vano. Las empresas cierran sus presupuestos para el próximo ejercicio.  Los mortales hacemos repaso de los deberes e inventario de los sueños. Pasar más tiempo con los amigos, ser más organizados, preparar con tiempo las próximas vacaciones. Pero noviembre ya es tarde , es el último mes del año desde que diciembre pasó a ser un acto social.

No queda tiempo para dejar de fumar, volver a correr  o cumplir el reto que nos marcamos hace once meses. No importa, ambos sabemos que no era una lista de deberes. Basta esperar a enero y renovar un solo sueño para seguir remando. Tomar impulso hasta que, inexorablemente, nos dejemos arrastrar otra vez por la corriente de la vida corriente.

 

 

Publicado en El Diario Vasco el Domingo 12 de Noviembre de 2017.

Foto.- Vecindario tranquilo. Bordeaux, 2009.

6 comentarios:

  1. mikel casal dice:

    «Diciembre un mes social» «Difuntos vs Haloween» … Tus artículos, siempre, dan para una buena convesación!!
    Quizá algún día pueda contarte la naturalidad con la que se ha hablado siempre en mi casa sobre la muerte…

  2. Nerea dice:

    La materia orgánica es la que recubre la no materia. La ENERGÍA; Lo que da vida al caparazón. Lo que da sentido a cada una de esas armaduras blandas: forma, color, humor,…. PERSONALIDAD.
    Nuestro YO invisible que acompaña a la futura ceniza. TODO ES UNO en VIDA.
    Pero la energía ni se crea ni se destruye… sólo se transforma. Quizás por eso nos aferramos a no perder lo corruptible y nos acojonamos por perdernos en lo eternamente invisible.

    Pero SI… es verdad… sea como sea NOVIEMBRE ES GRIS … Y cuando nos damos cuenta que estamos vivos al borde de un año nuevo MÁS… vamos y tiramos la casa y a la abuela por la ventana e en Diciembre!¡! Qué gran mes… el 8 te invito a croquetas y champán. La dieta la dejamos para el jodido enero, que después subiendo la cuesta, las quemamos

    Un abrazo con mucha LUZ

  3. iñaki dice:

    Inoportuno (u oportuno) el contenedor de la foto.
    Al fin y al cabo,terminamos siendo ceniza,no?

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