Más
14.09.2014

 

Less is more

Más botones, más pulgadas, más canales en la tele. Más ofertas en el súper. Más opciones en el menú. Más mozzarella en la pizza.

Más bytes, más vatios. Más estrellas en el hotel. Más estrellas Michelín. Más grande, más largo, más rápido, más fuerte. ¡ Ahora, todo, con un 25 % más !

La felicidad es un adverbio de cantidad. Más es mejor es la plegaria que recita nuestro credo consumista. Compro luego existo y, si compro más, soy más. Más rico. Más sensual. Más exclusivo. Más.

El Más-ismo es la doctrina de estos tiempos sin ideología. Sin embargo, no vivimos mejor por tener más donde elegir. Cada vez disponemos de más opciones para lo trivial y menos para lo importante. Gastamos nuestro tiempo y energía en escoger un champú pero no nos queda un instante para pensar en nosotros.

La dictadura de la abundancia, la tiranía de lo superfluo, ha provocado en nosotros una insatisfacción crónica. Querer más exige dar más. Nos hace esclavos del agravio comparativo. Más tienes, más gastas, más quieres.

Necesitamos estar más delgados. Tener una pareja más joven, simpática, atractiva. Presumir de hijos más altos, guapos, preparados. Tener empleos, coches y casas más valorados. Disfrutar de más amigos reales y virtuales. Ser más cosmopolitas, cocinar, viajar, opinar , saber más.

A cambio, el placer que conseguimos es intenso y efervescente. Fugaz como las burbujas de un refresco.

Nunca habíamos tenido más. Nunca nos habíamos exigido tanto para ser felices.

 

 

 

 

Publicado en el Diario Vasco el Domingo, 14 de Septiembre de 2014.

Foto.- Less is More. Sidney, 2014. Cortesía de Ana Alcover.

 

 

 

4 comentarios:

  1. zior dice:

    Kaixo Guille! ya…¿verdad que es un alivio cuando te das cuenta? yo con la edad creo que he evolucinado bastante en este sentido. Antes era mucho más caprichosa y ahora he aprendido que cuanto más cosas más trabajo y cuanto menos cosas más felices. Ahora lo que más quiero es tener más besos, más abrazos y más sonrisas…y también más tiempo para poder disfrutar de esos pequeños placeres tan grandes. Laster arte! Muxu

  2. Nubio dice:

    Hola Guille,

    Tienes más razón que un santo. Pero es que parece que el ansia de «más» no tiene límite en el ser humano. Y para mí que esto no es algo solamente cultural, sino que lo llevamos muy metido en los genes. Por supuesto, la cultura capitalista no ha hecho más que agrandar y glorificar el «tener más / ser más».

    Por poner otro ejemplo, que me parece muy simpático: ya no vale hacer el viaje de recién casados a Canarias o a París (que eso sería de pobres y muy faltos de ambición). Ahora hay que ir lejos, muy lejos: del sudeste asiático para allá, o más…

    Un saludo y, ya sabes, te animo a compartir tus interesantes reflexiones

    • guille dice:

      Gracias Nubio.
      Qué cierto lo del viaje de novios.
      Recuerda a esas negociaciones adolescentes/padres en las Fiestas del pueblo.
      Más importante que pasarlo bien era salir hasta más tarde.

      Nunca he pensado que más es mejor sino que mejor es mejor.

Responder a guille:

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