La Goma
28.11.2013

 

barco

La medida habitual de un lapicero con goma es de 19 centímetros. La madera y el grafito miden 17,  la abrazadera metálica 1,5 centímetros y la goma tan sólo 5 milímetros.

Eso hace suponer que Jacques Conté  y Faber-Castell , cuando inventaron el lápiz , pensaron que sus usuarios escribirían mucho más de lo que iban a borrar. La terca realidad es que la goma se acaba, casi siempre, antes que la mina.

Nos pasamos la vida borrando lo que acabamos de escribir. No es culpa nuestra, nos han educado en la creencia de que la calidad consiste en controlar, desechar  o corregir aquello que nos ha salido mal.

Sin embargo, la verdadera calidad se consigue haciendo que las cosas estén bien a la primera. ¿Pensar antes de hacer o corregir después de hacer ? En un mundo gobernado por las prisas confundimos velocidad con precipitación. Creemos que es más rápido y cómodo comenzar algo cuanto antes, sin dedicar un segundo a la reflexión. Después descubrimos que supone más esfuerzo, y genera más desmotivación, rehacer algo después de haberte equivocado.

Precipitarse es sinónimo de correr. También de despeñarse.

Ocurre algo parecido en las relaciones personales. Perdemos demasiado tiempo y energía dando vueltas a las cosas por no habernos parado, antes, un minuto a pensar. La palabra lanzada ya no puede recogerse. Los malentendidos exigen aclaraciones. La reconciliación borra la mancha de carbón pero siempre queda, por muy leve que sea,  la marca hecha por la presión de la punta sobre el papel.

 

Publicado en El Diario Vasco el domingo 7 de febrero de 2010.

Foto.- Barco rojo con pasado. Port de Hendaye.

 

 

9 comentarios:

  1. iñaki dice:

    guille, una nueva visión del tema:actuar,después pensar,etc.etc.Ahora el binomio se convierte en trinomio:Gurutz Linazasoro, hoy en DV “PRIMERO REÍR, LUEGO PENSAR.¿Tendremos polinomio?.

    abrazo,

  2. susana dice:

    En mi caso, y seguro que en de algún otro que también aprendió a escribir copys cuando no existían aún los ordenadores, lo del lápiz con goma estuvo muy bien. Tanto que hoy en día yo aún escribo a menudo con lápiz.
    Pero siguiendo con las metáforas, y dado que ahora escribimos más en un teclado, ¿no os gustaría que la vida tuviera las teclas “delete”, “esc” o “⇐” para poder usarlas a veces?
    Jajaja, será que en ocasiones ser un poco impulsiva o dejarme llevar por la pasión, me hace querer usar esa “goma” que se gasta tan rápido ;-)
    En fin, habrá que seguir tirando del “lo siento” o “perdón” cuando metemos la pata… e intentar no llevar la punta del lápiz demasiado afilada por si acaso ;-)
    Muxus.

    • guille dice:

      Yo sigo usando lápiz.
      Sobre todo los blandos.

      Y creo que el ” lo siento ” debería borrar la ofensa o el error.
      O sea, que es un ” delete” muy sofisticado.

      Lo del ” esc ” es más difícil de conseguir…

      Un beso.

  3. iñaki dice:

    Bueno estás predicando en el desierto, porque, mayormente, actuamos y luego !ay!pensamos. Y OK por Mireia las gomas de los lápices nunca borran bien.Manchan el papel, eso es todo.

  4. Mireia dice:

    La equivocacion (no siempre) es una de las consecuencias de tomar decisiones….
    Siempre he creido que las gomas de los lapices nunca borran bien…..

    • guille dice:

      Es cierto que quien no toma decisiones nunca se equivoca.
      de todas formas, vivimos tiempos vertiginosos en los que no queda
      tiempo para la reflexión. Entonces, la probabilidad de errar se multiplican.

      ¡ Lo de las gomas es una evidencia científica !

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