De Nada
02.03.2014

 

suh jung min biennale 2013

Hace tiempo que tengo la sensación de que se está acabando la palabra Gracias. Poco a poco, sin hacer ruido, va desapareciendo de nuestras vidas. Son sólo siete letras. Incluso pueden sustituirse por un leve gesto con la mano o por media sonrisa.

Sin embargo, a la gente le cuesta dar las gracias. Como si se gastaran, como si cobraran un euro cada vez que pronunciamos esa palabra.

Varios son los motivos que la han llevado a estar en peligro de extinción. Una mal entendida modernidad considera el civismo como algo desfasado, la herencia de una burguesía provinciana y rancia. Los inseguros ven el agradecimiento como una muestra de debilidad. Imaginan, tras un Gracias,  vestigios de servilismo, sumisión o vasallaje. Los engreídos no ven la vida como un privilegio sino como un derecho. La suficiencia les impide estar agradecidos a nada ni a nadie.

Yo veo la palabra Gracias como un retribución. Pagas con un Gracias la cortesía de quien cede el paso. La amabilidad de quien atiende con una sonrisa. La paciencia de quien espera a que aparques para continuar. Pagas con un Gracias que alguien te haga un favor, que se acuerde de ti o que te respete.

La vida en comunidad es un juego fácil. Tú  haces algo que no te cuesta mucho y sin esperar nada a cambio. A cambio te pagan con algo que no cuesta nada pero vale mucho.

No es casualidad que gracias, gracia, agradar, gratificar y gratis nazcan de la misma raíz. Tampoco es casual que los desagradecidos sean unos ingratos.

 

 

  

Publicado en El diario Vasco el Domingo, 2 de Marzo de 2014.

Foto.- Fragmento de una obra de Suh Jung Min. Biennale  di Venezia, 2013

6 comentarios:

  1. iñaki dice:

    Tienes razón.En esto nos ganan los franceses, porque aunque a veces la politesse sea fictia, al menos mantienen las formas. Ah¡ Otra cosa.Me parece todavía peor que p.e: entres en un portal te cruces con una persona y sea incapaz del:buenos días o buenas tardes, ¿no crees?

    • guille dice:

      Gracias, perdón, por favor, uenos días, hasta luego…
      Todo forma parte del mismo paquete.
      Herramientas para una vida en comunidad.

      Abrazo, Iñaki.

  2. Felipe dice:

    Pueees… ¡Gracias!

    Por el texto y por la imagen aérea de ese abigarrado conjunto de filamentos peinados por el viento, desordenadamente ordenados, sea lo que sea…

    Gracias

    (Y un fuerte abrazo)

    • guille dice:

      Gracias Felipe,

      Son pequeñas cuñas de madera en un panel mural de más de 6 metros de ancho por 2 de alto.
      ( o por lo menos, así se conserva en mi memoria )

      ¡ Abrazo !

  3. Nubio dice:

    Hola Guille,

    Estupendo artículo, y no podría estar más de acuerdo contigo. Cada vez estoy más convencido de que decir «gracias» de manera sincera, y acompañado del gesto adecuado, es una maravilla, porque durante un brevísimo instante permite comunicarnos de una manera profunda con otra persona.

    Esperemos que con los años se retome esta sana costumbre (eso sí, creo que debe ser de manera sincera, consciente, de lo contrario es un formulismo hueco).

    Ah, Guille, y ese apunte de ver la vida como un privilegio, en vez de como un derecho, seguro que merece algún otro estupendo artículo tuyo. Te animo a ello…

    Un saludo.

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