Concertina
01.12.2013

 

La Verja

La corrección política es materia de lingüistas y maquilladores. Cuando los políticos se enfrentan a una realidad incómoda, cuando no pueden o no quieren solucionarla, le cambian el nombre. Disfrazan los asuntos feos con términos amables y los repiten en los medios hasta que calan en nuestra conciencia adormilada.

El decrecimiento es crecimiento cero o crecimiento negativo. Los recortes, medidas de ahorro. El tercer mundo son países en vías de desarrollo. Llamamos a la guerra conflicto. Si incluye invasión de un país la rebautizamos como  intervención armada e, incluso, intervención humanitaria. Los bombardeos son incursiones aéreas. Los muertos son bajas y, si son niños o mujeres, pasan a ser daños colaterales.

Este último mes hemos leído y escuchado sobre la Concertina. Un instrumento musical, pariente pobre del acordeón. También una alambrada de espino y cuchillas, colocada en las vallas de Ceuta y Melilla, para mantener a raya a los desertores de la miseria.

Podemos poner el nombre de instrumento musical a un instrumento de tortura. Podemos maquillar la realidad y podemos maquillar hasta las cicatrices. Podemos mirar hacia otro lado pero es difícil silenciar el eco triste de esta Concertina.

La música de la concertina suena a lamento, a sangre y a desaliento. Es Música negra. Una voz desgarrada como la carne herida por las cuchillas. El pentagrama está formado por hileras de alambre de espino. Las notas son jirones de  piel que quedaron enganchados en sus púas.

Publicado en El Diario Vasco el Domingo 1 de Diciembre de 2013.

Foto. La Verja. Berlín, 2012.

10 comentarios:

  1. FM dice:

    El artículo es claro y lo suscribo. Pero a mi me gustan los eufemismos y «desertores de la miseria» es otro eufemismo. Que las concertinas «no son agresivas» no es un eufemismo, es una mentira. Si además la dice el Gobierno, es una mentira indecente.

    • guille dice:

      Desertores de la misería no quería ser un eufemismo aunque pueda funcionar como tal.
      No pretendía suavizar su situación sino expresar que, por encima de procedencias, religiones, colores o ideologías es gente que escapa del hambre.Es decir, que por altos que construyamos los muros, son más fuertes las razones que les empuja a saltarlos que lo que les frena.

      En cuanto a la mentira indecente, totalmente de acuerdo.

  2. Felipe dice:

    Alguien voló sobre el nido del cuco…
    La enfermera Ratched también lo hubiera considerado una medida adecuada y necesaria.
    Bordado, Guille.

    • guille dice:

      Es una alegría que alguien se fije en las imágenes.
      No las llamo fotos porque, en general, no lo son.
      Son imágenes robadas de forma torpe y fugaz.
      Abrazo y gracias.

      • Felipe dice:

        Arriba dice: «textos y fotos desordenados sobre nada en particular» ¡Te he pillado! Si la fotografía es ‘escribir con luz’, desde luego son fotografías en sentido estricto. Acompañan, refuerzan y amplifican el sentido de tus palabras, ejerciendo además un perfecto reclamo de atención sobre los textos.
        Toda fotografía de viajes es, en todo caso, producto de un pequeño hurto. En pocas ocasiones se pueden considerar robadas, y menos si la mayoría son detalles, como parece ser el caso, en los que pocos reparan o reconocen un significado.
        Creo que estas ‘imágenes’ han sido cuidadosamente seleccionadas, recuperadas y colocadas aquí con intención y con cariño. Y eso se nota.
        Gracias por compartir con nosotros aquello que un día llamó tu atención.

  3. fm dice:

    Desertores de la miseria? o gente que no debería intentar entrar en un país por la fuerza…

    • guille dice:

      No entro en el artículo en si debemos permitir o denegar el acceso a los inmigrantes.
      En otros lugares del mundo, 14 en total, hay muros que separan, protegen o preservan a los más afortunados del resto.

      Lo que pretendía resaltar es la incoherencia de tomar medidas duras e intentar explicarlas con palabras blandas.
      La lista de eufemismos es variada con respecto a esta alambrada con cuchillas:

      – El fabricante de la concertina ha declarado que su fin «no es cortar» .Según ellos las concertinas tienen un «efecto psicológico y visual de que hay unos filamentos que si accedes te puedes hacer daño». «La finalidad no es ni cortar ni pinchar a nadie porque no es un elemento para hacer daño a las personas sino para disuadir». Y prosigue, «el efecto concertina «consiste en que el inmigrante que quiere saltar la valla vea que hay unos filamentos y evitar el salto».

      – Los portavoces del Gobierno melillense intentan defenderse matizando que las cuchillas «son sólo un refuerzo de lo que ya existía». Califican la polémica surgida en torno al tema como «un debate artificial, una auténtica ficción», e incluso se quejan de la afluencia de periodistas y activistas de diversas ONG de defensa de los derechos humanos que en los últimos días se acercan a la valla para comprobar y denunciar la colocación de las cuchillas: «La valla es un elemento de seguridad, no un parque temático», dijo una trabajadora de la Delegación de Gobierno en Melilla.

      – El Gobierno, a través del Ministro del Interior, ha declarado que La concertina es un método «adecuado, disuasorio y pasivo», y ha insistido en varias declaraciones en que «no es agresivo». El ministro defiende las cuchillas de la valla de Melilla porque solo causan «erosiones leves».

      En definitiva, si ponen cuchillas que lo reconozcan y aprendan a vivir con ello.

      • Ana Navarri dice:

        Totalmente de acuerdo. Y a los que estamos a este lado de la valla, lo que nos molesta es eletalenguaje que utilizan para disfrazar la amputación de todos los miembros que están sufriendo nuestra pobre sociedad del bienestar y nuestro ficticio estado de derecho. Ya tengo otro texto para comentat en clase. Gracias, Guille.

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