A todas las hijas
10.10.2016

 

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Queridas hijas, propias y ajenas. Vuestros padres comenzamos a fumar imitando a Humphrey Bogart y aprendimos a beber viendo a 007. Las estrellas de cine influyeron en nuestra forma de besar, bailar, pelear o ligar pero no nos enseñaron nada sobre sexo. Eso lo descubrimos como quien desentraña un misterio. De forma intuitiva, poco a poco, con la ayuda de algún libro clandestino y alguna revista manoseada del otro lado de la frontera.

En cambio, vuestra generación conoció el sexo viendo a Nacho Vidal o Rocco Siffredi. El acceso inmediato y gratuito al porno en internet ha moldeado, inconscientemente, vuestra visión de la sexualidad. Un sexo funcional sin contexto, sin finalidad, sin ternura. Un ejercicio gimnástico, una colección de posturas, cuyo único fin es excitar a un espectador mayoritariamente masculino.

No estoy en contra del porno sino de los estereotipos perversos que define para el hombre y la mujer. El porno denigra a las mujeres con un discurso que banaliza la agresión sexual como parte del juego erótico o la retrata como juguete al servicio del hombre dominante. Es un sexo destinado exclusivamente a proporcionar goce sexual al hombre, en el que la mujer es sumisa y, muchas veces, sometida.

En tiempos de vuestros padres, los chicos que alardeaban de sus aventuras sexuales eran viriles, valientes y poderosos. En cambio, sus compañeras eran vistas como indecentes, facilonas. Unas putas. Exactamente como ahora pero con la diferencia de que ahora los chicos graban sus hazañas en un video para poder mostrar el trofeo. Esta semana lo hemos visto en un video que imitaba el Gonzo, un género pornográfico en el que un hombre, siempre un hombre, graba una escena sexual mientras él mismo la protagoniza.

Queridas hijas, propias y ajenas, disfrutad de vuestra sexualidad. Marcad vuestros límites donde consideréis oportuno. Pero por favor, no os dejéis grabar ni fotografiar. Nunca. Porque si ese video sale a la luz esta sociedad os castigará sólo a vosotras. Trivializará un delito contra la intimidad. Os perderá el respeto. Argumentará que os lo habéis buscado. Compartirá el video en las redes. El hombre será un héroe y tú quedarás marcada porque, aunque todo ha cambiado mucho, nada ha cambiado del todo.

 

 

 

Publicado en El Diario Vasco el Domingo, 9 de octubre de 2016. ( Versión ampliada )

Foto. En el escaparate. Tienda de lencería, Copenhague, verano de 2016.

 

 

9 comentarios:

  1. agurne dice:

    Lo lei el 9/10 en el diario,me gusto y pense,ojalá sea leido!!
    Tambien tengo una hija,nieta y sobrinas
    Si se lo hubiera recomendado,mi hija no me habría hecho caso
    Ayer,vi tu pagina del Facebook y me encontre con el articulo,lo compartí
    Ahora se que lo ha leido,me tranquiliza y le ha dado un «Me gusta»
    Que lo piense…me basta
    Gracias Guille

    • guille dice:

      Ya ves, yo quería contárselo a mis hijas y pensé que si lo escribía me prestarían más atención.
      En resumen, es el mismo caso que tú.

      Gracias, Agurne.

  2. Andoni dice:

    Tienes toda la razón Guillermo, absolutamente toda, punto por punto, Saludos.

  3. MARISA MUÑOZ dice:

    Hola Guille: con tu permiso lo comparto. Para mi hija.

  4. mikel casal dice:

    Donde está el icono de aplaudir?
    Execelente artículo Guille!

  5. iñaki dice:

    Gracias guille.Hoy mismo exporto tu columna a una madre joven.Saludos.

Responder a mikel casal:

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